
El boxeo profesional aglutina a millones de aficionados en las arenas o frente al televisor, pero no sólo sus practicantes reciben migajas o millonarias bolsas y aplausos, también la muerte o invalidez en el lado oscuro de este deporte.
El pugilismo es una práctica de alto riesgo, equiparable a otras disciplinas como el automovilismo, alpinismo, futbol americano, artes marciales, que provocan gran cantidad de lesiones o accidentes fatales a sus practicantes.
En el deporte de los puños es común enterarse de fallecimientos por los golpes a la cabeza que causan edemas cerebrales a los peleadores que los lleva a la tumba o cuando sobreviven, quedan en condiciones precarias de invalidez.
En los últimos meses se presentaron dos muertes por golpes en el ring en México, de Daniel Aguillón y Marcos Nazareth tras sostener combates ante Alejandro Sanabria y Omar Chávez y la incapacidad de Giovanni Díaz después de una operación craneal.