
El presidente de Guatemala, Alvaro Colom, afirmó hoy que su gobierno aboga por crear un comando central, integrado por autoridades de países latinoamericanos, para coordinar la lucha contra el narcotráfico a nivel regional.
El gobernante aseveró en una transmisión por la radio oficial que ante la “internacionalización” de las bandas del narcotráfico, es imprescindible trabajar con una especie de comando central que dirija la lucha contra las drogas y el crimen organizado.
De acuerdo con Colom, los gobiernos de México, Centroamérica, Colombia y otros países de la región están “convencidos de que ante la internacionalización del narco, es necesario trabajar en conjunto, con acciones decididas y ejecutadas a nivel regional”.
Colom, en el programa de radio “Despacho Presidencial”, señaló que las autoridades de varios países estudian la estrategia de lucha regional, con base en un comando central formado por autoridades de varias naciones, una propuesta que impulsa el gobierno guatemalteco.
Advirtió que los grupos de la droga “han extendido su radio de acción de manera peligrosa desde la región del norte hasta el territorio centroamericano”, y es necesario detener su avance para evitar riesgos de violencia e ingobernabilidad en los países del área.
“No se trata sólo de los Zetas, grupo de narcotraficantes y pistoleros asentados en México. Ya hay zetas de Guatemala, de Honduras”, que realizan sus actividades criminales en muchos países con cabecillas locales y estructuras propias, indicó.
Insistió en que por esa expansión e “internacionalización” del crimen organizado, se impone una lucha contra el narcotráfico a nivel regional, con estrategias, acciones y compromisos de las naciones latinoamericanas, en especial de México y las de Centroamérica.
Fuerzas policiacas y antinarcóticos de Estados Unidos consideran que más de 70 por ciento de la cocaína que se “coloca” para su consumo en ese país pasa por Guatemala y otras áreas de Centroamérica, de acuerdo con fuentes de la policía local.
Según el gobierno, 40 por ciento de las muertes violentas que se registran en Guatemala tiene relación con ajustes de cuentas y riñas entre grupos dedicados a las drogas.
Con un promedio de 18 asesinatos por día, el país es uno los más violentos de la región, dato corroborado por la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), que en un informe precisó la cifra de muertos de 2008 en seis mil 400 casos.
Con seis mil 498 muertes violentas 2009 “terminó como el año más sangriento de la década” y convirtió a Guatemala en uno de los países más inseguros de América Latina (18 asesinatos por día), precisó la PDH.